sábado, 4 de julio de 2015

Los 7 tipos de hambre

Jan Chozen Bays, pediatra de Harvard y autora del libro "Comer Consciente: Una guía para redescubrir una relación sana y alegre con los alimentos", identifica siete tipos de hambre diferentes. Una clasificación que puede ayudarnos a prevenir problemas nutricionales.
  • 1. Comer por los ojos. El sentido de la vista es un potente estimulante del apetito, nos atraen las manzanas más rojas o las moras más brillantes.
  • 2. Hambre por olores. Seguro que no has podido resistir la tentación de comprar pan o bollos cuando pasas por un horno a primera hora. Es normal, en la antigüedad, el sentido del olfato nos indicaba donde estaban los alimentos y se agudiza cuando estamos en ayunas.
  • 3. Hambre de sabores nuevos. Es lo que nos pasa cuando vamos a un restaurante oriental y pedimos varios platos con sabores dulces, salados, amargos, etc., no podemos parar a pesar de que hemos comido suficiente. Mastica despacio para que tu estómago tenga tiempo de enviar la señal de saciedad al cerebro. O ponte una norma: solo un postre dulce a la semana.
  • 4. Hambre de estómago. Es el hambre física, cuando nos suenan las tripas. Hay que aprender a reconocerlo para saber si es hambre real y necesitamos comer o es un mal hábito, por ejemplo, si siempre has tomado un vaso de leche con galletas antes de acostarte, aunque hayas terminado la cena hace una hora, tienes esa costumbre y necesitas reeducar al estómago para que no te pida su comida a esa hora.
  • 5. Hambre celular. Es el hambre que experimentamos los seres vivos que nos conduce a buscar alimentos para sobrevivir. Nacemos con una apetencia innata por alimentos dulces para obtener energía o por alimentos salados para evitar la deshidratación. Si tu cuerpo te pide algo dulce o salado, te está enviando una señal de que falta algo, revisa la dieta, la hidratación, el sueño y el entrenamiento.
  • 6. Hambre mental. Cuando lees que el chocolate negro es rico en antioxidantes, racionalizas el estudio para justificar tu "enganche" al chocolate, por ejemplo. Es el poder de la mente.
  • 7. Hambre de corazón. Es un hambre sentimental, al buscar en las comidas favoritas el vacío que nos entristece, y que intentamos recuperar con alimentos asociados a la felicidad y a los buenos tiempos.Es importante analizar nuestros sentimientos y no dejarnos llevar por la autocompasión del "pobre de mí, al menos la comida nunca me falla".

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