sábado, 25 de julio de 2015

¿Cuándo tengo que bañar a mi perro?

Ya sabemos que debido a la neotenia tenemos un casa un peludo con ganas de jugar y permanecer cachorro todo el tiempo. Además de esto como buenos cachorrotes, lo sean o no, disfrutan restregándose contra olores para nosotros poco acertados, correteando por el barro, visitando todos los charcos que se encuentren y, en definitiva, no piensan demasiado en las consecuencias de no llevar una higiene que para los humanos es fundamental. Y digo bien, “para los humanos“, pues nadie podrá negar que los perros se cuidan mucho de tener la máxima higiene que para su especie se necesita.

Desde mi punto de vista, el baño de los perros debe ser lo más escaso posible, entendiendo como baño el momento de arrastrar casi al perro hasta el baño, meterlo en la bañera en una pelea sin fin, ducharlo o bañarlo con jabón especial para perros, sacarlo (o dejar que salga despavorido él solo), secarlo con toalla o secador y, normalmente, velar porque no se pringue con la primera guarrería que encuentre. ¿Por qué? Sigue leyendo:

¿Para qué es necesaria la higiene corporal del perro?


Mantener al perro con una higiene adecuada le previene de enfermedades y hongos y mantiene su pelo en buen estado.

Existen champús adecuados para calmar o evitar alergias de la piel que pueden ser muy beneficiosos. Sin embargo, son muchos los champús que causan precisamente alergias, principalmente si no están indicados para el ph de nuestros compañeros. Por eso es imprescindible consultar con un veterinario que pueda indicarnos bien.

Eliminan el olor a perro. Y aquí mi pregunta es, ¿si no quieres que tu casa huela a perro, por qué convives con uno? Los perros tienen un olor característico, como nos ocurre a las distintas razas del ser humano y por supuesto a las diferentes especies. Tener un perro para que no huela a perro resulta algo difícil de entender. Otra cosa es cuando el perro se mancha o llega a casa después una larga sesión de campo, juegos o diversión oliendo a todo… ¡menos a perro!
Perjuicios del baño

Con frecuencia nos olvidamos de que el perro no necesita pasar por el baño como podríamos pensar en pasar nosotros. Es más, en la sociedad en la que estamos está aceptada la ducha diaria, con la diferencia de que nosotros nos ponemos cremas para devolver al cuerpo la grasa que le hemos hecho perder con el agua, o usamos unos geles especiales que hacen que nuestra piel no se irrite. De no ser así tendríamos una piel escamada y reseca. Igualmente a un perro le pueden aparecer, como hemos dicho antes, problemas de alergias, piel reseca, sensible y propensa a las afecciones.

Por otro lado, el hecho de bañar al perro sin haberle habituado anteriormente a ello, sin trabajar con él para que el baño sea algo estimulante y positivo, conllevará mucho estrés en el perro, lo que hace que bajen sus defensas y pueda contraer algún tipo de enfermedad más o menos importante.

Bañar a un perro

Formas para mantener su higiene sin meterle en una bañera

Si mantengo que desde mi punto de vista es más conveniente no bañar a un perro, ¿cómo podemos conseguir que nuestro perro esté sano y mantenga su higiene? Aquí van algunas ideas:

Usa el agua

Pero no el de la bañera, ni el de una manguera a presión mientras tu perro está atado para que no se pueda escapar. La playa, los ríos, una charca recién formada por el agua de la lluvia, un embalse… ¿seguimos? Si no tienes nada de esto a mano o vives en medio de la ciudad, ¿has probado la lluvia? Es realmente sorprendente lo que únicamente el agua puede limpiar, sin necesidad de ningún champú de esos que a ti te gusta como huelen (¿y a tu perro?).

Usa el cepillado

A veces no es necesario siquiera utilizar el agua. Si das un buen cepillado a tu perro diariamente puedes eliminar barro, bolitas de pinchos, pelo muerto e incluso la arena que lleve consigo. Cepillar al perro es beneficioso para el perro en muchos aspectos, pero también y por supuesto para la higiene.

Otras herramientas en el ambiente

Si dejas a tu perro correr por el campo o por jardines en la ciudad, y tienes la suerte de que haya plantas aromáticas que pueda saltar y por donde pueda pasar, te llevarás a casa un perro con un olor estupendo. Si le encanta hacerse cosquillas con estas plantas, ¡estas de enhorabuena! Él se divierte y tú no tendrás que comprar ambientadores artificiales…

Además, la arena de playa o arena limpia puede ser también una buena forma de limpiar el pelo del perro y darle brillo, si se restriega contra ella. A lo mejor no te lo parece y de primeras lo rechazas, pero lo cierto es que una vez se sacude bien, el resultado sorprende.

Bañar a un perro

¡Pero necesito bañarle!

Aún así, si la situación lo requiere y no hay otra opción que bañar al perrete (es un perro de intervención y necesitas hacerlo, vienen familiares a casa y acaba de restregar su cuello contra algún animal, en otro tiempo vivo…, tiene algo pegado como resina o alguna otra sustancia que no sabrías definir y el cepillado incluso le hace daño, así que quizá el agua lo ablande un poco, etc.), deberás iniciarle en el baño de manera positiva, sin obligación y manteniendo un ambiente casi casi festivo.


Intenta que el momento del baño dure lo menos posible.

Ten cuidado con las orejas, procura que no entre agua, y con los ojos, pues el champú se los puede irritar.

Elige un champú lo más natural posible y que no tenga un olor demasiado fuerte, que pueda molestar al perro (¡lo va a estar oliendo 24 h. al día!).

Sécalo bien si necesitas que así sea, o déjale correr por la terraza si no hace frío, para que dé por finalizado el “momento-baño” antes. Si tu perro es un cachorro, sécalo con el secador prestando atención a que no quede humedad.

Antes de enchufar el secador al perro, asegúrate de que la temperatura y la distancia son adecuadas. Es aconsejable que pongas la mano entre el aire caliente y el pelo o la piel de tu perro. ¿Quema? Entonces ya puedes ponerlo más frío…

Repítelo lo menos posible. Un máximo de cada 15 días suele ser recomendado, salvo excepciones muy necesarias, y depende de la edad, el pelo del animal y su reacción ante el baño.
Así y todo, repito de nuevo que el baño en bañera no es necesario, sobretodo si tu perro tiene cierto pánico al baño. Muchos perros rechazan ser bañados en la bañera de casa pero disfrutan como enanos en otros ambientes acuáticos como los que he mencionado más arriba. ¿Lo has probado? Puedes sorprenderte

Fuente: http://www.sienteatuperro.com/blog

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