lunes, 1 de junio de 2015

La tecnología nos estaría enfermando: ¿cómo evitarlo?

Salud y tecnología 


En un día normal, pasamos muchas horas al día usando tecnología: sentados trabajando en un computador, escuchando música desde nuestro smartphone y usando una pantalla tras otra desde las primeras horas del día hasta las últimas de la noche.
Esto nos ha traído muchas ventajas y se ha convertido en parte inseparable de muchas de nuestras rutinas cotidianas, pero también tiene un precio: si no tomamos las medidas adecuadas, el uso de tecnología puede afectar nuestra salud.
Por eso preparamos esta pequeña guía, en la que te explicamos qué consecuencias puede tener el uso de la tecnología en tu salud y qué puedes hacer para prevenirlas.

Cuida tus ojos

Seguro habrás escuchado el regaño de boca de tu mamá: ‘¡No se pegue al computador/televisor/celular que se va a quedar ciego!’. Y aunque no se ha probado una relación directa entre el uso de pantallas y los defectos en la visión, si hay algunos indicios. Según un estudio del King’s College de Londres, publicado en la revista científica Ophtalmology y reseñado por el Financial Times (requiere registro), los casos de miopía se han duplicado en Europa y son más frecuentes en el mundo desarrollado, donde el uso de tecnología es más frecuente.
Sin embargo, ese no es el único factor que causa la enfermedad. “La miopía se se ha asociado con la educación, la cercanía al trabajo, la urbanización, factores prenatales, estatus socioeconómico, habilidad cognitiva, temporada en la que se nace, luz y cantidad de tiempo que se pasa en exteriores”. Además está el factor genético, que también podría explicar parcialmente por qué unas personas ven mejor que otras.
Nadie sabe bien qué causa la miopía
Entonces, si hay tantos factores, es posible que la tecnología no tenga mucho que ver. Quizás salir al sol más a menudo pueda ayudar, pero cómo hacer algo para cambiar los factores que intervinieron antes de tu nacimiento. Sin embargo, quienes vivimos pegados a una pantalla sabemos que su impacto en la vista sí se puede sentir. Se llama ‘fatiga visual’, o si prefieren, tiene el nombre más rimbomante de ‘síndrome de visión computacional’. Tiene síntomas la sequedad en los ojos, la dificultad para enfocar o la incomodidad visual, entre otros.
La buena noticia es que no causa lesiones permanentes. La mala, según el doctor Mark Rosenfield, de la Universidad Estatal de Nueva York, es que “la eficacia de los tratamientos que se han propuesto para reducir sus síntomas no está comprobada”. A pesar de esto, un poco de sentido común indica que es bueno separarse de la pantalla de vez en cuando, no olvidarse de parpadear y, si el cansancio ya es notorio, lo mejor es salir a dar una vuelta.

“Estar sentado es como fumar” 

Para muchos, estar sentado es la posición más cómoda para viajar, trabajar, entretenerse o comer. Pero permanecer muchas horas así, como nos demanda muchas veces nuestro trabajo, tiene consecuencias nocivas muy nocivas para la salud cardiovascular: reduce el metabolismo, baja la actividad de las enzimas que queman la grasa y reduce el colesterol ‘bueno’, que limpia las arterias y mitiga el efecto del colesterol ‘malo’.
Es tan grave el asunto que, según el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS, por su sigla en inglés), las personas que pasan mucho tiempo sentadas tienen 112% más riesgo de diabetes, 147% más posibilidades de sufrir un episodio cardiovascular, 90% más riesgo de morir en uno de estos eventos y 49% más chances de morir por cualquier causa.
Eso llevó a la autora de negocios Nilofer Merchant a hacer esa comparación en una entrada en el Huffington Post: los problemas del corazón matan 10 veces más gente que el tabaco. Por fortuna, la solución es sencilla: pararse más. Si es el caso, puedes buscar un ‘escritorio de pie’, que te permitirá acomodar tu computador a la altura adecuada para que tu cuerpo quede bien acomodado. Si no se puede, seguro que en tu oficina hay un mueble –o al menos un montón de libros grandes y viejos– que te pueden ayudar. En el peor de los casos, lo mínimo es aumentar la frecuencia de ‘pausas activas’.

No pierdas el oído

Salud y tecnología
Los ‘cascos’ son mejores para tus oídos.
En ambientes ruidosos, la mejor manera de concentrarse es ponerse unos audífonos y escuchar música. Y está perfecto, siempre y cuando el volumen no sea el mismo de un concierto de rock.
No estamos exagerando. De acuerdo con un texto publicado por la Asociación Osteopática de Estados Unidos, los reproductores de música pueden llegar a un volumen máximo de 120 decibeles, lo mismo que un recital. “A ese nivel, la pérdida de la audición puede ocurrir solo después de una hora y 15 minutos”, dice la organización. Lo más grave es que, de acuerdo con la Asociación, la pérdida de la audición por esa causa es irreversible.
Los audífonos de diadema pueden cuidar tu audición
Los médicos recomiendan seguir la regla del 60/60: no escuchar música –o radio, podcasts o lo que sea– con audífonos a más del 60% de la capacidad del reproductor, ni por más de 60 minutos al día. Además, hay que cuidar el volumen si este te impide percibir algún sonido de lo que ocurre a tu alrededor, o si tu vecino de puesto puede escuchar aunque sea un poco de tu música.
La regla del 60% puede ser difícil de seguir, sobre todo por el tema de que las jornadas laborales tienen ocho horas. Pero hay algunas ideas que pueden ser útiles. Los audífonos de cancelación de ruido, o los de diadema, filtran mejor el ruido externo, por lo que te permiten disfrutar de la música a un volumen más bajo. Además, según un texto del NHS, cuando te expongas a un ruido fuerte deberías usar ‘plugs’ en tus oídos que reduzcan el volumen, y darles un descanso luego de exponerlos por mucho tiempo a volúmenes muy altos.

El maldito túnel carpiano

Seguro que conoces a alguien que ha tenido el síndrome del túnel carpiano, esa enfermedad dolorosa e incapacitante tan común en las oficinas. Es causada por la compresión de un nervio que atraviesa la muñeca, pero los científicos no se ponen de acuerdo sobre si se produce por tener una postura inadecuada cuando se realizan tareas repetitivas (como teclear en el computador), o si es producto de factores hereditarios.. El punto es: ¿cómo prevenirla?
Con buena postura: apoyar las muñecas a la hora de digitar y no moverlas, mover el mouse con todo el brazo y no con la muñeca y manteniendo los pies a la altura del piso, los codos al lado del cuerpo y la espalda recta y apoyada. Un poco de descanso también viene bien.

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