viernes, 3 de abril de 2015

Mujeres: Mitos y verdades

Que la mujer es más sensible, que maneja peor, que es más consumista, que es más chismosa, que tiene facilidad para hacer varias cosas a la vez, que piensa menos en el sexo, que es más fiel, que gana menos… son varias las afirmaciones sobre el género femenino. Pero, ¿qué hay de cierto? En el Día Internacional de la Mujer, confirmamos o derribamos cada premisa, en base a consultas con expertos y estadísticas nacionales e internacionales.

SON HISTÉRICAS
Falso
"Útero" en griego, el propio origen de la palabra "histeria" hace referencia a lo femenino y en "la antigüedad se creía que los malos humores que salen del útero afectaban la cabeza", explica el sexólogo Gastón Boero. Fue al estudiar esta aparente "enfermedad" que Sigmund Freud comenzó a descubrir la existencia del inconsciente, al entender que ciertas reacciones de la mujer eran consecuencia de hechos traumáticos reprimidos. Pero, con el tiempo, "se supo que la histeria (entendida como seducir sin querer concretar el encuentro sexual) no es patrimonio de las mujeres", dice el sexólogo clínico Santiago Cedrés.

Se ha intentado explicar la variabilidad del humor asociándola a los cambios hormonales. ¿Por qué? A diferencia del hombre, la mujer tiene modificaciones en los niveles de sus hormonas todos los meses. De ahí que, "por una concepción machista" aclara el ginecólogo Fabián Rodríguez, cuando una mujer está irritable se comenta que "está ovárica" o "con la menstruación".

Lo cierto es que "no hay evidencia científica de que los cambios hormonales tengan una modificación en el estado de ánimo y el rendimiento intelectual de las mujeres", dice el ginecólogo Rodríguez. En esta línea, Boero afirma que "son períodos de transición, nada más" y que también los hombres pasan por cambios en las etapas de la vida. Boero agrega que "en casi todas las especies el cese de la reproducción significa la muerte. En cambio en los humanos, gracias a la medicina, la mujer logra vivir, en promedio, más de 30 años luego de la última menstruación".

PIENSAN MENOS EN TENER SEXO.
Falso.

El hombre está "siempre listo". La mujer debe aguardar a ser seducida. Ese es el mandato social, dicen los expertos al referirse al deseo sexual de ambos géneros. "El varón puede y debe hablar sobre su deseo y la mujer debe callarlo, porque se supone que no lo posee", explica el sexólogo clínico Santiago Cedrés. Sin embargo, ellas tienen más zonas erógenas que ellos, quienes necesitan de un contacto genital y el placer sexual se relaciona directamente con el coito, dice. En conclusión: "El hombre piensa más solo en un tipo de sexo".

No hay pruebas científicas que expliquen si hay un mayor o menor apetito sexual de acuerdo al género. Sí hay declaraciones. El 54% de las mujeres uruguayas dicen haberse iniciado sexualmente "por amor", mientras que ese es el motivo presente solo en el 14% de las declaraciones de los hombres, según el informe de la ONG Mujer y Salud Uruguay. La Universidad estatal de Ohio, en Estados Unidos, realizó una investigación con estudiantes universitarios y concluyó que "los varones no piensan mucho más en sexo que las mujeres", sino que ambos tienen entre 10 y 19 pensamientos sexuales al día en promedio.

ESTÁN PEOR PAGAS
Verdadero.
"Es el momento de tener el mismo salario". La frase fue una de las más aplaudidas en la última entrega de los premios Oscar. Patricia Arquette, galardonada como Mejor Actriz de Reparto, aprovechó parte de su discurso para criticar que las mujeres ganan menos que los hombres. Es una realidad de la que no escapa ni el glamour de Hollywood. Desde la platea, la actriz fue ovacionada por la histriónica Meryl Streep al ritmo de "Yes, oh yes" y por millones en el mundo que compartieron el momento en las redes sociales.

Uruguay, de hecho, es después de Brasil el país de la región con mayor brecha salarial entre mujeres y hombres. Ante un mismo puesto de trabajo ellas perciben un sueldo 26% inferior al de ellos, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La situación es más grave aún si se tiene en cuenta el nivel educativo. Entre quienes tienen más años de estudio, la proporción del ingreso de las mujeres respecto al de los varones es del 73,8%. Y las cifras son poco alentadoras para las más jóvenes. En especial, Inmujeres (organismo encargado del estudio a nivel local) denuncia la situación de las chicas de entre 14 y 21 años, quienes presentan una tasa de desempleo de nueve puntos porcentuales más que los hombres para el mismo tramo etario.

MANEJAN MAL
Falso.

Es domingo por la tarde en la rambla. Un hombre toca bocina al auto que va adelante, molesto por su baja velocidad. Cansado, mira por el espejo y lo rebasa por la izquierda. Cuando pasa al costado nota que quien maneja el otro vehículo es una mujer. "Con razón, tenía que ser una mina", piensa y pone el pie en el acelerador. Que las mujeres no tienen pericia al volante es una creencia frecuente. Sin embargo, las estadísticas tiran abajo ese prejuicio.

De cada 10 accidentes de tránsito, solo uno lo genera una mujer, según datos de la Organización Mundial de la Salud. En Uruguay, ellas intervienen en 13,2% de los siniestros, mientras que los hombres están presentes en el 83,8 % de los casos, dice el último informe de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev). Tanto así que en localidades de Estados Unidos y Europa las mujeres pagan menos seguro: es porque protagonizan menos siniestros.

A excepción del uso del celular al manejar —en el que ellas superan a los hombres: 9,2 % frente a 7,1 %—, en todos los demás tipos de infracciones las mujeres son más precavidas: respetan más las luces del semáforo, el uso de cinturón de seguridad, el sistema de retención infantil y el encendido de luces. Es por eso que el experto español Luis Montoro afirma que son "las madres quienes trasmiten modelos positivos a sus hijos" a la hora de manejar.

Pero, por el momento, ellas son menos que ellos al frente del volante. La aprobación de la libreta de conducir es similar en ambos sexos (en el entorno del 75% de quienes se presentan al examen), pero solo 3 de cada 10 libretas que se emiten en Montevideo corresponden a mujeres.

OCUPAN MENOS CARGOS DE PODER
Verdadero.
Un año atrás Uruguay peleaba cabeza a cabeza con los países árabes la proporción de mujeres que integran el Parlamento. Al menos eso indicaba el mapa que elaboró ONU Mujeres el 1° de enero de 2014, donde en el país se registraban solo dos senadoras de 31 integrantes de la Cámara Alta y 13 diputadas de un total de 99 miembros en la Cámara Baja. Por eso, se ubicaba en el puesto 103 junto a naciones en las que la mujer tiene que usar velo y caminar detrás del hombre. En esta nueva legislatura, la cantidad de senadoras subió a 9 (electas, no se tiene en cuenta cambios por asumir otros cargos) y la de diputadas a 16.

A nivel del Poder Ejecutivo, la situación no es mucho más alentadora. En el mapa de ONU Mujeres Uruguay está en el puesto 60 en mujeres con cargos ministeriales. En la fecha del estudio había dos mujeres de 14 carteras. En el nuevo gabinete son 5.

En promedio, la presencia de mujeres en máximos cargos electivos y designados del Estado uruguayo aumentó 10,5% desde 1999 a 2013, según un relevamiento de la politóloga Niki Johnson. En el informe aclara que el Poder Judicial es el "ámbito más feminizado del Estado y el Parlamento el más masculinizado".

El acceso a puestos jerárquicos en compañías no es la excepción. Solo 24 empresas de las 500 más importantes rankeadas por la consultora Standard & Poors están dirigidas por una mujer, según la agencia Bloomberg. Y de las 50 mayores fortunas, ellas son dueñas de solo siete.

La formación académica no parece ser la explicación. De hecho, el 23% de las mujeres ocupadas en Uruguay tiene nivel universitario o similar y solo el 16% de los varones alcanza ese mismo grado, según el estudio de Inmujeres 2013.

GASTAN MÁS
Falso.

Que gastan, gastan. Pero lo hacen en artículos distintos a los hombres y ahí se genera la percepción de la mujer consumista, explica Alejandro Cavallo de Equipos Consultores. Ellas prefieren la compra de vestimenta, calzado y cosméticos; "todos bienes visibles". Ellos, en cambio, optan por "bienes durables" como electrodomésticos y autos.

Estudios de Estados Unidos dan cuenta de que las mujeres son responsables por las decisiones de más del 80% de las compras totales. Son la voz en el 90% de las compras relativas al amoblamiento del hogar, pero apenas son responsables por el 51% de las adquisiciones de electrodomésticos. En Uruguay, según Opción Consultores, se confirma la tendencia. "Mientras el 43% de los hombres encuestados declararon comprar algún electrodoméstico en los últimos seis meses, ese porcentaje cae a 35% para las mujeres", dice Pablo Hartmann, director de esa consultora. "Por otra parte, consultados acerca de si piensan comprar algún mueble para el hogar, el 8,3% de los hombres manifiesta una intención positiva de compra contra el 13,6% de las mujeres".

De los datos puede pensarse que los hombres gastan para los demás y las mujeres, en satisfacciones personales. Sin embargo, un estudio realizado por la compañía de crédito MasterCard en 17 países europeos revela que "casi uno de cada cinco varones gasta en sí mismo más de 100 euros mensuales, mientras que menos de una de cada diez mujeres lo hace". Aunque, vale aclarar, a la hora de pagar ellas estás dispuestas a utilizar una tarjeta de crédito para "todo lo que pueden" y ellos, "lo menos posible".

SON MÁS RESPONSABLES

Verdadero.
Lilián Abracinskas tiene hijos mellizos, uno varón y otra mujer. "Ante las mismas condiciones educativas y de socialización, la niña ha tenido un proceso de maduración de dos años de antelación de su hermano". Puede que no tenga fundamento científico o que sea una simple casualidad. Pero de este modo la especialista en género explica que a las mujeres, desde pequeñas, se las carga de responsabilidades: cuidar de los enfermos o de los hermanos, prepararse para ser madres o jugar a las maestras para luego enseñar. De hecho, en el cuidado de adultos mayores y en la crianza de los hijos son las mujeres las que asumen, en su mayoría, esas tareas.

En 2007, la Facultad de Ciencias Sociales de la Udelar realizó un estudio que muestra que el 60% de los niños uruguayos no recibe la pensión alimenticia que debe pagar el padre tras un divorcio (equivale a poco más del 50% de los hombres divorciados en esa situación). La investigación se basa en las declaraciones de las mujeres, por lo que no puede ser tenido en cuenta como una verdad irrefutable, dicen los expertos, pero sí es una señal que puede explicar parte de las responsabilidades no asumidas por los varones.s

Hasta que la muerte los separe

"Para la mujer ser infiel es casi un acto de valentía", afirma la especialista en estudios de género Lilián Abracinskas. Es que la infidelidad de ellas se paga con la vida o la condena social. "Para los hombres, en cambio, es la reafirmación de su masculinidad". Prueba de ello, el 62% de los varones uruguayos de entre 15 y 49 años expresaron haberse relacionado sexualmente con una sola persona en el último año, mientras que las mujeres lo hicieron en un 80%, según un informe del MySU aún no publicado. "Esto habla de que las mujeres son más monógamas", dice la psicóloga Alejandra López.

Sobre ellas recae la idea del "amor romántico", comentan los especialistas, a tal punto que incluso en la infidelidad las mujeres defienden la monogamia. El 67% de las mujeres que buscaron una pareja extramatrimonial en el sitio de Internet AshleyMadison lo hicieron porque "querían más pasión y sexo", pero ninguna "pretendía dejar a sus maridos".

Cerebro para multitareas

Los hombres tienen más masa muscular que las mujeres, por lo que necesitan más neuronas y su cerebro es más grande. Pero esto no significa que las redes conductuales sean más complejas o que resulten más “inteligentes”. Un estudio de la Universidad de Pensilvania afirma que los hombres tienen más conexiones en la parte delantera del cerebro, lo que los hace más aptos para aprender y ejecutar una sola tarea. Las mujeres, por su parte, tienen más conexiones entre los dos hemisferios, lo que les da la posibilidad de tener más memoria, inteligencia social y poder hacer varias cosas a la vez.

Viven más a base del cuidado

En Uruguay nacen más varones que niñas. Ellos son mayoría hasta los 20 años donde la relación comienza a invertirse, sobre todo por accidentes de tránsito y suicidios. A tal punto, que a los 85 años la cantidad de mujeres que hay en Uruguay duplica a los hombres. En el país, la esperanza de vida al nacer de la mujer es siete años mayor (80,46 frente a 73,62), pero, para 2050, el Instituto Nacional de Estadística estima que la brecha se acortará a cinco años (85,21 a 80,09).

¿Por qué ellas viven más? No hay una única respuesta validada por la ciencia. Hay quienes refieren a aspectos fisiológicos (poco claros, por cierto), otros tienen una mirada desde la psicología asociada a la capacidad de resiliencia, y algunos optan por señalar el estilo de vida: antes era el hombre quien acumulaba más factores de riesgo por la salida al campo laboral, argumento que hoy queda obsoleto.

Lo seguro es que los varones consultan menos al médico y cuando lo hacen es porque ya tienen una patología. Seis de cada diez hombres uruguayos no acudió a un centro de salud en los últimos 12 meses para consultar por temas de su salud personal, según el informe 2013 de la ONG Mujer y Salud Uruguay (MySU). Y el 90% nunca consultó con un profesional por temas relacionados con su salud sexual y reproductiva.

Las mujeres, en cambio, asisten al médico por los “propios requerimientos reproductivos” (control de embarazo, uso de anticonceptivos, parto, menopausia, entre otros), dice Lilián Abracinskas, directora de MySU. Eso sí, aclara: que la mujer sea más longeva “no significa que tenga mejores condiciones de salud”.

De hecho, ellas son quienes tienen un mayor consumo de psicofármacos.

En Uruguay, los hombres se mueren, mayormente, por enfermedades cardiovasculares (el pico por este tipo de muerte se da en los varones diez años antes que en las mujeres, según la investigación Salud de los hombres uruguayos desde una perspectiva de género de 2009, dirigida por Teresa Herrera) o bien las defunciones son a causa de episodios violentos.

“Tiene que ver con lo que se espera del desempeño de los hombres”, dice por su parte la psicóloga Alejandra López. “La idea en ellos es enfrentarse al riesgo”.

Idea (falsa) del sexo débil

El varón puede (y debe) trepar el árbol, “la niña tiene que estar tranquila con las muñecas o las tacitas”, dice la psicóloga Alejandra López sobre la prejuiciosa forma de crianza. Sin embargo, estudios europeos sobre el rendimiento deportivo afirman que hasta la pubertad las mujeres y hombres no se diferencian significativamente en estatura, peso, pliegues cutáneos y anchura de los huesos. Luego, los hombres desarrollan una masa magra mayor que les da más volumen. Por este motivo, la ciencia creyó que la mujer adulta puede realizar la mitad de la fuerza que el hombre con la parte superior de su cuerpo. Pero, si se analiza la fuerza en relación a la masa magra, la diferencia desaparece. Lo que, claro, no quiere decir que las potencias físicas sean iguales.

Hablan, pero chusmean menos

Jorge Rial, Marcelo Polino, Luis Alberto Carballo, Daniel Alejandro… los máximos exponentes de los programas televisivos sobre la farándula del Río de la Plata son hombres. ¿Será casualidad? “No hay como estar o escuchar conversaciones de varones en los vestuarios de cualquier lugar deportivo”, ilustra Lilián Abracinskas para decir que los mayores chusmas son, a diferencia de lo que se cree, los hombres. Así lo afirma un estudio realizado por la consultora Onepoll. Los varones dedican un promedio de 76 minutos al día a “chusmear” con sus amigos, mientras que las mujeres llegan a los 52. ¿Cuál puede ser el origen del mito? Una investigación de la Universidad de Maryland analizó la relevancia de la proteína Foxp2, presente en forma más elevada en el cerebro de las niñas que de los niños. Se concluyó que esta proteína se encuentra en la zona del cerebro asociada al lenguaje. Por tanto, puede decirse que existe cierta predisposición biológica de las mujeres a ser más expresivas a nivel del habla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario